sábado, 24 de noviembre de 2007
A una amiga que se va
No despiertes, que tus ojos tienen hambre de mundo y veredas escondidas
No te quites los zapatos, que tus pies quieren comerse la tierra verde
No te peines, que tus cabellos quieren volar en cada dirección y ahogarse en algún café con leche
No estornudes, que tus pulmones han oído de playas en Cancún
No pienses, que tu mente tiene folletos de viaje
No celebres, que tu alegría tiene pies rápidos
No te comas las uñas, que tus dedos pueden declarar la huelga
No bailes, el ritmo tiene garras y busca carne joven
No te alejes, quédate un poco más, antes que la lluvia borre el crayón con el que pintamos la noche y la juventud.
martes, 13 de noviembre de 2007
Quiero ser niño
Quiero cerrar los ojos fuerte y cerrar la noche entre mis pestañas.
No quiero sentir el sol.
Quiero cubrir el cielo de nubes de celuloide y frases de sintaxis suelta.
No quiero volverme sociedad.
Quiero mirarla desde arriba con ojos de extraño.
No quiero aprender.
Quiero tener agujeros en mi cabeza para llenarlos de colores.
No quiero crecer.
Quiero llenar el piso de vidrio y reventarle los neumáticos al tiempo; tal vez el sol deje de quemar un día tras otro sin detenerse.
No quiero morir.
Quiero quedarme hasta comer la última fruta de este árbol.
Me parece que se llama tiempo, que arrastra, que lleva, que seduce.
Crecer es todo lo que nos queda al final, ¿no?
domingo, 11 de noviembre de 2007
Livia (en français)
Il pleuvait. Les gouttes d’eau tombaient comme des petites granades froides lancées dès les nuages.
Je me suis assis devant une table du café, et ma imagination a commencé à voyager.
Elle, elle s’appelle Livia. La première fois que je l’ai vue, le temps s’est arrêté, comme s’il était une voiture sans une goutte d’essence. Elle était une rêve vivante, ses cheveux châtains et ses yeux du couleur de la Lune, sa peau blanche, brulée par des petites taches marrones qui remplissaient ses épaules, je peux encore rappeler son sourire, son beau sourire de perles carrées.
"Es-tu éveillé?"
Elle était complètement changée. Le feu froid de ses yeux s’est éteint il y a longtemps.
"Je me suis pacsée avec Paul, notre ami à la fac, tu te rappeles, non?"
"Nous vivons ensemble à Lyon, où nous nous sommes élevés" Ses yeux éteints me voyaient fixement, sans vie ; je regrettais son sourire de perles carrées.
"Nous pensons à nous marier. Tu es invité, biensûr
À mon avis, je suis toujours amoreux d’elle ; elle a toujours été ma femme, ma épouse. Je me suis marié avec elle la première fois que je l’ai vue. Tout à coup, avec cette Livia, je me sentais vieuf.
"Je n’ai jamais pensé que je irais me devenir une femme au foyer. Alors, nous pensons à adopter une petite fille, nous aimons bien cette idée. Qu’est-ce que tu penses ?"
Je ne pouvais pas parler. Le fait de l’imaginer dans une famille traditionelle, avec des enfants ; l’idée de imaginer à Livia, ma Livia, comme une personne âgée me faisait peur. Je ne pouvais pas l’imaginer retraitée, divorcée, concubinée, pacsée... Je ne pouvais pas l’imaginer en vivant sans moi.
Je suis parti du café sans rien dire et j’ai couru chez moi. Je me suis tombé sur ma lit avec Livia, ma Livia, cela qui vit dans mon coeur, la Livia du sourire de perles carrées et de la peau brulée par des petites taches marrones; pendant que les grenades d’eau continuaient à exploser dehors.
viernes, 9 de noviembre de 2007
Reloj roto
La habitación se llenaba de tiempo y memoria, los momenticos del pasado que llegaban y se evaporaban como hielo en una sartén se pegaban a las paredes e impregnaban las paredes de olores a café en mañanero y del shampoo que usaba esa chica que me gustaba en la escuela; olía a lilas.
Mi mente comenzaba a ahogarse en las horas, en los ratos pasados comiendo peras y leyendo a Cortázar; en los oscuros momentos de deleite etílico en rincones llenos de música; los segundos de valentía antes de dormir; en los minutos de terror oxidados antes de meterme a la ducha. Mi espíritu se emborracha, el reloj sigue roto, las manecillas daban vueltas al azar, avanzaban y retrocedían, avanzaban y retrocedían; el tiempo se alargaba y aplastaba, se doblaba y hacía figuras con el recuerdo.
Ya nada en realidad importa, el tiempo nos llena y nos abandona, nos toma y nos deja; el tiempo es todo y el tiempo no es nada, con él se lleva la memoria y los momentos, las tardes de silencio en los porches y las horas de viva armonía en las copas de los árboles. El tiempo es todo. Y mi reloj sigue roto.
sábado, 3 de noviembre de 2007
7:15 am
"5, 5 minutos más" el día se me venía encima y no quería aceptarlo
"10 minutos más, igual esa profesora siempre llega tarde" justificaba mi flojera, no quería pararme y enfrentar otro día lleno de la misma vacía monotonía. monotonía. monotonía.
"Me tengo que parar, párate, cuento hasta 3 y me levanto"
"¿Y qué si llego tarde? ya habrá alguien que me diga qué hicieron" No me creo mis propias mentiras. Malditas responsabilidades, pienso que sería más feliz si viviera como vagabundo, durmiendo donde cayera.
Me quité la ropa y dejo que el agua de la ducha diluya la dura realidad de hacer lo mismo todas las mañanas. todas las mañanas. todas las mañanas.
Me visto, tomo mi bolso y salgo por la puerta.
Al subir al autobús me enfrento a la rapidez citadina, una ciudad que parece odiar a los que caminan lento y se toman el tiempo en comer.
La velocidad me atropella, tomoelatuobúspagomebajotomoelmetromeespaturranloodio
quieromorirmebajollegoalauniversidadmesientoveoclasesy
contengolossueñosentremispárpadossalgorepitoyenjuago.
Llego a casa, el tiempo se detiene, la luz se va poco a poco y duermo. Duermo. Duermo.